sábado, 14 de octubre de 2017

¿Está Nespresso descubriendo la sostenibilidad o el poder del greenwashing?


Algunos lectores recordarán algunos de los artículos que hemos publicado sobre la sostenibilidad de Nestlé y en particular de la responsabilidad de su café en cápsulas, Nespresso.  En el artículo ¿Qué comparte Nestlé: el valor creado o el valor destruido? publicado el 27 de marzo del 2016 comentábamos su estrategia de creación de valor compartido, CVC, a través del análisis del proceso total de la producción y reciclaje de las cápsulas de café (aluminio, plástico y café).  Al final del proceso, y para compartir valor, en España, la empresa usa parte de la borra de café recuperado (después de desensamblar la cápsula) para producir fertilizante en la producción de arroz, que luego es donado. 

Esa es su estrategia de CVC con la cápsulas, compartir parte del valor a través de filantropía (y el apoyo técnico a cafetaleros), pero produciendo un producto intensivo en el consumo de recursos naturales no renovables y con fuerte impacto ambiental y de emisiones en el consumo energético y con un costoso reciclaje (y a pesar de todos sus esfuerzos solo se reciclan el 24% de las cápsulas a nivel mundial). 

Si Nestlé tuviera una estrategia de sostenibilidad global, una visión integral del ciclo de producción, en vez de buscar partes donde puede compartir valor, no produciría ese producto irresponsable, produciría cápsulas biodegradables, donde evitarían gran parte de los costos financieros y ambientales y podría compartir el mismo valor social (filantropía y asistencia técnica). [1] Pero es que la compartición de parte del valor no parece ser una estrategia ex ante, parece ser algo que se hace después de que todo el proceso está definido y se dan cuenta de que tienen un producto irresponsable y buscan acciones para paliar el impacto negativo sobre su reputación.

Y vale la pena recordar que Nestlé es la creadora del concepto de la creación de valor compartido que luego popularizaron los profesores Michael Porter y Mark Kramer  en un artículo en el Harvard Business Review de Enero-Febrero 2011, Creating Shared Value: How to reinvent capitalism and unleash a wave of innovation and growth (Creando valor compartido: Como reinventar el capitalismo y desatar una ola de innovación y crecimiento). [2]

Pocas semanas después de la aparición del artículo mencionado al comienzo (en su versión en inglés), Nestlé emitió un comunicado de prensa (4 de mayo del 2016) explicando su estrategia de reciclaje y defendiéndose de aquellas acusaciones (sin mencionarlas directamente). No podemos atribuir causalidad pero no deja de ser coincidencia.

Y a mediados del 2017 anunciaron un cambio relativamente radical en su estrategia de comunicación, aunque no de la realidad de la producción de un producto irresponsable.  Antes el foco de la publicidad era en el actor George Clooney, ahora es en los productores de café.  Antes nos estimulaban a consumir Nespresso imitando a un conocido seductor, artista de cine.  Ahora, que se han dado cuenta de que nuestras sensibilidades han evolucionado (más que las de Nestlé), nos estimulan a consumir porque así apoyamos a los (pobres) productores de café. 

Las propagandas tratan ahora de mostrar la sensibilidad social de la empresa, y giran alrededor de un molino comunitario de café en Jardín, Colombia, financiado por Nestlé,con Alberto, Esteban y Luis como protagonistas (¿inspirados en Juan Valdez?).  Y ante las primeras críticas, La directora de mercadeo en el Reino Unido, Eva Pederzini dijo “No estamos adoptando un enfoque oportunista, es que creemos que es lo que hay que hacer”. Cambio de estrategia comunicacional sí, pero no hay cambio en el modelo de producción.

El lector puede comparar la propaganda de Nespresso antes y después del cambio de estrategia. 










¿Comparten el valor creado? Sí, una pequeña parte.  La asistencia técnica a los productores es laudable.  ¿Podrían ser más responsables ante la sociedad? Sí y muchísimo más con un producto más responsable y compartiendo ese mismo valor y más.

¿Es el cambio en la estrategia de comunicación reflejo de la conciencia de Nestlé o es Greenwashing, tratando de enmascarar la irresponsabilidad del producto? 




[1] En otro artículo analizábamos estos aspectos en más detalle, ¿Con quién comparte valor Nestlé? (20 de marzo del 2016).

domingo, 24 de septiembre de 2017

¿Pueden las empresas responsables resistir los embates de los activistas financieros?



En la tierra hay lo suficiente para satisfacer las necesidades del hombre pero no para su avaricia.
Mahatma Gandhi

Introducción

En un artículo anterior, ¿Pueden las empresas certificadas como responsables cotizar en bolsa? comentábamos el caso de Etsy, una empresa que obtuvo certificación como empresa responsable (B-corp) y que cotiza en la bolsa de valores de las empresas tecnológicas en EE.UU., NASDAQ.  Esta empresa fue objeto de un ataque de accionistas activistas que consideraban que no ganaba de acuerdo a su potencial, en buena parte porque la gestión responsable distraía a los directivos de la maximización de los beneficios.  La empresa se había vuelto vulnerable a este tipo de ataques.  Con un pequeño porcentaje de las acciones lograron cambiar a los principales directivos, reducir el personal y cambiar la estrategia, priorizando los beneficios financieros sobre la responsabilidad social.

Ataque a Unilever

Simultáneamente un empresa mucho mayor estaba también bajo el ataque de inversionistas activistas.  Es la tercera empresa más grande Europa y una de las más grande del mundo en productos alimenticios y para el hogar, Unilever con más de 400 marcas (Dove, Lipton, Knorr, Magnum, Vaseline), sirviendo a más de 2.500 millones de personas, con más de 170.000 empleados y operaciones en más de 100 países. 

Esta empresa es amplia y uniformemente reconocida como una de las más responsables del mundo y su CEO, Paul Polman es conocido como un ejemplo mundial de líder en sostenibilidad (receptor de muchos reconocimientos) (ver mi artículo Otro ranking de RSE: ¿De qué?). [i]  La empresa es un caso ideal en responsabilidad de la empresa ante la sociedad, leer su estrategia y acciones es como leer un libro de texto sobre el tema.

En un artículo del 31 de agosto del 2017, The parable of St Paul: Unilever is the world’s biggest experiment in corporate do-gooding  el semanario The Economist, con la ironía propia de los ingleses, llama a Unilever “el mayor experimento mundial en el buenismo [ii] empresarial” y se refiere al caso como la “parábola de San Pablo” en alusión al CEO Paul Polman y sus deseos de hacer el bien, priorizándolo sobre los beneficios financieros de corto plazo. 

Pero el CEO no ve conflicto en esto y ha expresado en repetidas oportunidades que su estrategia rinde beneficios financieros a largo plazo, que es lo que debe ser la prioridad de las empresas.  “¿Nos dedicamos a servir a los multimillonarios o a servir a los miles de millones de clientes? En el largo plazo, creo que los miles de millones ganarán”.

Para ilustrar, sólo algunos ejemplos de su responsabilidad social (ver reportes sobre sostenibilidad)

  • ·    Eliminaron los informes financieros trimestrales para forzar la visión de largo plazo entre sus directivos e inversionistas;
  • ·   El uso de energía por unidad de producción cayó más del 25% entre el 2008 y el 2016, con ahorros de cerca de US$500 millones;
  • ·    Ha reducido sus desechos a cero en 600 fábricas gracias al reciclaje y la reutilización de subproductos, ahorrando más de US$250 millones;
  • ·    Las ventas de productos sostenibles aumentaron un 40% más que el resto.;
  • ·    46% de los directivos son mujeres;
  • ·    Sus empleados recorren los países más pobres de África y Asia instalando letrinas;
  • ·    Más de 1.000 aldeas en Vietnam reciben formación en higiene.


Pero en este caso también unos inversionistas activistas han visto la posibilidad de mejorar los beneficios concentrándose en los temas financieros de reducción de costos y concentración en los  productos más rentables.  Los activistas son el fondo de inversiones brasileño 3G, ampliamente conocido por su estrategia despiadada de compra y reorganización de empresas, respaldados por el conocido inversionista Warren Buffet con su conglomerado Berkshire Hathaway.  Su estrategia era la de que la empresa que controlan, Kraft Heinz, adquiriera Unilever por US$140.000 millones, con intercambio de acciones y préstamos (leveraged buyout).  Ya lo habían hecho comprando Kraft, que luego adquirió a Heinz, ambas reorganizadas a través de reducción de costos y concentración en las líneas más rentables. Nada de malo diría un capitalista.

El caso de Unilever ha sido mucho más comentado y cubierto en la prensa no solo porque se trataría de una adquisición de gran tamaño, sino además porque pondría en peligro la estrategia de sostenibilidad de la empresa.  La posición de la empresa fue muy firme y la oferta fue rechazada por el Consejo Directivo de la empresa. La fusión ni traería sinergias ni Unilever estaba mal gestionada. Y los accionistas actuales de la empresa  respaldaron esa decisión, a pesar de que podrían haber ganado dinero, por lo menos en el corto plazo, aceptando la oferta de Kraft Heinz que mejoraba el valor de la empresa.  De acuerdo a la legislación vigente en el Reino Unido, sede de Unilever, deben esperar 24 antes de poder presentar otra oferta.

Pero no todo es negativo.  El caso llevo a ambos contendientes a revisar sus estrategias.  Unilever, se está enfocando más en el tema financiero, para reducir el atractivo a invasores como 3G y Berkshire Hathaway  En abril del 2017 anunció una revisión de sus operaciones, aumentando su objetivos de reducción de costos, la venta de uno de sus negocios poco rentable, la implantación del presupuesto base cero (donde se deben justificar todos los costos no solo los aumentos) y se estableció una meta de aumentar el margen de ganancias en un 3% para el 2020.

Y la experiencia también ha tenido impacto sobre las actividades de Kraft Heinz.  En marzo del 2017 anunció una expansión de su programa de responsabilidad social de US$200 millones, enfoque de sus operaciones en la desnutrición, en la reducción de emisiones y en la responsabilidad en la cadena de valor. Esto después de que algunos accionistas hicieran una serie de propuestas para mejorar su sostenibilidad en la Asamblea General, que fueron rechazadas por redundantes porque la empresa argumentó que “ya es responsable”.

Se habla mucho de los inversionistas activistas en temas de sostenibilidad, pero son  mucho más activos y efectivos los que promueven la obtención de mayores beneficios.

¿Quién gana la pelea?

Unilever ganó la batalla pero la guerra continua y es posible que Kraft Heinz vuelva a la carga después del período de espera. Y como expresa un extenso artículo de Bloomberg BusinessWeek, sobre el caso [iii]En Unilever son los votos de los accionistas y no los de los otros stakeholders como los clientes, empleados o los aldeanos de Vietnam los que determinan si la empresa sobrevive”.  Sí, son los accionistas los que deciden si la empresa sobrevive el ataque los inversionistas activistas, pero son los demás stakeholders los que determinan si la empresa sobrevive como empresa.  Pero para ver la diferencia hay que tener visión de largo plazo.

Y como titula el artículo de Bloomberg Businessweek: Y si Unilever no puede, ¿quién puede?

Lo que nos lleva a una tipología de empresas “responsables”

De la discusión en este artículo y en el precedente y de la experiencia acumulada en el análisis del comportamiento de las empresas deducimos cuatro tipos de empresas en lo que se refiere a su RSE frente a las presiones de maximización de beneficios:

  • Como sea: Grandes empresas que cotizan que harán lo que sea, aun enfrentándose a presiones de los mercados de capitales: Una extrema minoría. Buen ejemplo: Unilever.
  • Cuando convenga: Grandes empresas que cotizan en bolsa, que harán todo lo posible para ser responsables y parecerlo, pero siempre pendientes de la reacción de los que tienen el dinero: el resto de las que cotizan en bolsa.
  • Lo que se pueda: Grandes, medianas y pequeñas, que no cotizan en bolsas, que tendrán algunas o muchas prácticas responsables: La inmensa mayoría
  • Sí se puede: Medianas y pequeñas que resistirán los embates del mercado financiero, que las afectan poco, y que harán todo lo que esté a su alcance, aun afectando su rentabilidad: Otro grupo pequeño.




[i] Y para demostrar la falacia de muchas encuestas, una empresa de esta envergadura y como ejemplo mundial de sostenibilidad apreció como la numero 88 en la encuesta del Reputation Institute, The 2016 Global CSR RepTrak® 100  

[ii] Buenismo es un término acuñado en los últimos años, y aún no recogido en el DRAE, para designar determinados esquemas de pensamiento y actuación social y política que, de forma bienintencionada pero ingenua, y basados en un mero sentimentalismo carente de autocrítica hacia los resultados reales, demuestran conductas basada en la creencia de que todos los problemas pueden resolverse a través del diálogo, la solidaridad y la tolerancia. Según FundeuBBVA el término no necesita comillas.

[iii] If Unilever Can’t Make Feel-Good Capitalism Work, Who Can? Bloomberg Businessweek del 31 de Agosto del 2017

domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Pueden las empresas certificadas como responsables cotizar en bolsa?



Madre, yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado
anda continuo amarillo.
que pues doblón o sencillo
hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
es don Dinero.

Francisco de Quevedo, 1580-1645


¿Pueden las empresas certificadas como responsables (B-corp) cotizar en bolsa?  De que pueden, pueden, pero la pregunta clave es si ello es factible en el mediano y largo plazo, si lo que requieren los inversionistas en valores que cotizan en las bolsas es compatible con lo que se requiere para ser una empresa responsable certificada, por ejemplo, como B-corp.

Hemos escrito varios artículos sobre lo que son las empresas certificadas como B-corp y los requisitos para obtener esa certificación, así como las diferencias entre estas empresas y las empresas con fines de beneficios (financieros y sociales simultáneamente, benefit corporations), constituidas en base a leyes y estatutos especiales.  Si el lector necesita conocer sobre estos tipos de empresas y sus diferencias puede consultar mis recientes artículos ¿Se puede ser responsable por estatutos?: Empresas con fines de beneficios y Empresas B, Cuarto sector: Hacia una mayor responsabilidad social empresarial, y el más reciente, Se crea DanoneWave como empresa con fines de beneficios: Buena noticia para la RSE…….. por ahora.

En el primero de los artículos mencionados, publicado el 31 de mayo del 2015, comentábamos que el 16 de abril de 2015 se produjo un evento que confirmaba el interés del mercado en las B-corp.

Etsy [i] una empresa certificada como B-corp salió a la bolsa y no en cualquier bolsa, sino en una de las más representativas del capitalismo con fines de lucro, la Bolsa NASDAQ en Nueva York (bolsa para empresas mayormente de tecnología, donde cotizan Apple, Facebook y Google entre muchas otras).

Ahora la prueba de fuego pasa a ser su continuidad.  Es muy posible que su exitosa salida a bolsa se deba al interés de un grupo especializado de inversionistas en ISR, algunos particularmente interesados en el éxito de la oferta pública de acciones.  Si el mercado financiero funciona, como es de presumir, el precio de las acciones reflejará las perspectivas de beneficios después de haber cumplido con sus obligaciones de hacer el bien.  El mercado evaluará el conjunto.

Y hacíamos una serie de preguntas:

Pero cuando se materialicen los conflictos entre beneficios y bien social y los beneficios tengan que reducirse para mantener ese bien social, ¿qué reacción tendrán los accionistas, algunos de los cuales ya no serán los originales o los que compraron las acciones en su salida en bolsa?  ¿Cuánta paciencia tendrán?   

¿Habrá un descuento en ese precio sobre empresas financieramente comparables?  [ii]  ¿Tendrán una prima sobre acciones comparables por el hecho de ser “responsables”? ¿O para mantener la cotización y el interés del mercado harán recortes en el bien social?  ¿Qué prioridad tendrá el mantener la certificación como B-corp) ¿Cuál será el comportamiento de sus accionistas en las asambleas generales? ¿Continuará el apoyo a los equipos directivos? ¿Se ampliarán los tipos de accionistas más allá de los especializados?

Después de dos años de cotizar en bolsa tenemos respuesta a algunas de estas preguntas. 

Dos años de cotización en bolsa

En los dos años transcurridos desde su debut en bolsa el precio de la acciones ha caído a la mitad de su valor máximo, alcanzado días después de su salida.  A pesar de que las ventas aumentaron en 33.4% durante el 2016 la empresa todavía no produce beneficios. Los costos de gestión y personal son cerca del 25% de los ingresos, en tanto que en Ebay y en MercadoLibre (plataforma de comercio virtual en América Latina) son cerca del 10%.  Al comparar el modelo de negocio de Etsy con Ebay o con Amazon (aunque esta es 100 veces mayor en volumen de ventas), algunos accionistas han considerado que Etsy no tiene las ganancias que sería de esperar, sobre todo porque sus costos son proporcionalmente mayores a los de empresas de comparación.

Algunos inversionistas activistas alegan que el hecho de ser una empresa certificada como B-corp le hace incurrir mayores gastos para el beneficio de la comunidad, de sus empleados, del medio ambiente y de sus suplidores que suelen ser pequeñas empresas o personas.   Sus gastos en oficinas (sus empleados tienen seguro de salud casi gratuito, disfrutan de algunas comidas gourmet gratuitas, un empleado, el ecologista oficial, lleva los desechos a una granja ecológica en bicicleta, tienen una sede de US$40 millones con paredes irrigadas para crecer plantas y con paneles solares para generar energía, clases de yoga y de artesanías, entre otros beneficios) y de personal son muy elevados (pagan sueldos superiores en 40% al que se considera sueldo justo en la zona). La política de bajas por paternidad /maternidad es de seis meses para cada uno, más generosa que la de Facebook y Google, sin tener los elevados beneficios que tienen estas empresas.

También se les achaca que no han aprovechado las innovaciones que están disponibles en el mercado virtual para aumentar su volumen de ventas.  Que gastan demasiado en gastos administrativos en vez de invertir en investigación y desarrollo para ser más competitivos.  Es muy difícil salir bien parado cuando usan a empresas como Ebay y Amazon como referencia. 

Estos inversionistas concluyen que hay un problema de gestión y que si cambian a los directivos, se puede ajustar el modelo de la empresa con el fin de explotar mejor su posición en el mercado (intermedian ventas de más de US$3.000 millones anuales, con ingresos para la empresa de más de US$300 millones, con más de 28 millones de compradores activos durante 2016 y tienen casi 2 millones de suplidores y una plataforma informática que puede rendir mayores beneficios).

Estos inversionistas (hedge funds) ven una oportunidad de hacer un gran negocio, adquiriendo un pequeño porcentaje de las acciones en la bolsa y forzando el cambio de gestión.  Su interés es puramente comercial y de corto plazo. Huelen sangre y saltan sobre la presa.  ¿Pueden, con porcentajes del orden del 4% de las acciones, cambiar la gerencia?  Un grupo minoritario aprovecha en este caso la debilidad de la gerencia (su gestión no es excelsa) para amenazar con atraerse a otros inversionistas y forzar el cambio.  En sus palabras:

La tendencia histórica de gastos mal gestionados ha ofuscado el extremadamente atractivo modelo de negocios….Estamos completamente preparados para tomar las acciones que sean necesarias para proteger los intereses de todos los accionistas de Etsy” (énfasis añadido).

Estos inversionistas no conocen el concepto de “stakeholders” y su visión es cortoplacista.  Para ellos responsabilidad ante la sociedad son “gastos mal gestionados”.  Presumiblemente al lograr el cambio y la subida del precio de las acciones en la bolsa, venderán sus acciones y buscaran a otra presa.  Es su modelo de negocios. [iii]

Y el mercado de valores los respalda.  Apenas se anunció esta intervención y se despidió al CEO, con reputación de ser “favorable a los empleados”, a mediados de mayo del 2017, el precio de la acción subió 25%.  También despidieron a 80 empleados de casi 1.000 entre permanentes y temporales (el 21 de julio despidieron a 150 más).

Podemos estar en desacuerdo con la actuación puramente comercial y egoísta de estos hedge funds, pero son una realidad del mercado.  Podemos defender que la empresa debe maximizar el conjunto de beneficios sociales y financieros en el largo plazo, que la empresa debe responder ante sí misma, que la empresa tiene responsabilidad ante la sociedad y no solo ante los actuales accionistas (como lo hacíamos en el artículo ¿De quién es la empresa? ¿Qué debe maximizar?) pero la dura realidad de la jungla financiera es que lo cuenta es el dinero.  Poderoso caballero es Don Dinero.

Obviamente que esto pone en duda la recertificación de la empresa como B-corp y las indicaciones son que no la pedirá.  Fue de corta duración.

¡Es la gestión!

Después del análisis de este caso cabe preguntarse: ¿Es compatible la gestión de una empresa certificada responsable con los requerimientos de los inversionistas en bolsas de valores?

Este es un buen ejemplo para analizar la calidad de la gestión de las empresas socialmente responsables, y en particular las que buscan certificaciones o se comprometen por estatutos.  Este es un claro caso que demuestra que no basta con gestionar la empresa con alma, es necesario también gestionarla prestando atención a su sostenibilidad financiera.  Sin esta sostenibilidad financiera asegurada la sostenibilidad social y ambiental deja de ser relevante.  La principal responsabilidad de la empresa es su continuidad financiera para poder hacer su contribución a la sociedad.  Si hay dudas sobre ello, se presentarán accionistas activistas que tratarán de controlar la gestión y cambiar su rumbo, sin preocuparles mucho en el corto plazo los temas sociales y ambientales. Entran en  “modo de gestión de supervivencia”, lo demás es superfluo.

Es muy común encontrar empresas constituidas con fines sociales que son muy efectivas en satisfacer las necesidades de la sociedad, pero que su gestión, al enfatizar la satisfacción de estas necesidades, suele descuidar la sostenibilidad financiera.  Suelen tener dirigentes con más capacidades para gestionar lo social que lo financiero, y es muy difícil que puedan compatibilizar ambas características. Muchas veces, para lograr su continuidad deben recurrir a donaciones y/o subvenciones. La “economía social” está llena de estos casos.  De la misma manera, es muy difícil encontrar emprendedores que sean capaces de articular e iniciar grandes ideas y que luego sepan gestionar su desarrollo y crecimiento, suelen ser buenos ideólogos, pero malos gestores.  Pero hay excepciones como Google, Facebook, Microsoft y Tesla entre otros.   

El caso de Etsy demuestra que las iniciativas que pretenden ser socialmente responsables, a un nivel que va más allá de las acciones puntuales tradicionales, y que deben acudir a los mercados de valores para financiar su crecimiento deben tener una gestión financiera al mismo nivel, o superior, de excelencia.  Con esto no queremos decir que lo financiero deba ser lo prioritario, pero si se quieren lograr ambos objetivos, sociales y financieros, las gestiones de ambas partes deben del mismo alto nivel.  No es fácil.

¿Y los demás stakeholders?

Natura, empresa certificada como B-corp, que cotiza en la bolsa de valores de Sao Paulo es un buen ejemplo del balance entre los intereses de los accionistas y los de la sociedad y un contraste con Etsy, sobre todo por la posible reacción de los stakeholders.  Natura vende cosméticos producidos con productos naturales, amigables con el medio ambiente, que son vendidos por miles de personas (mayormente mujeres) en forma directa al cliente. 

Es muy poco probable que se tenga que enfrentar a una situación como la de Etsy ya que las circunstancias son muy diferentes.  Es menos común en Brasil encontrar hedge funds que persigan a las empresas para obtener ganancias en el corto plazo.  Tanto el mercado de valores como el de adquisiciones de empresas es menos extendido que en EE.UU.  Pero además el caso de Natura lo hace mucho menos probable.  Es una empresa con stakeholders más visibles. Si se intentara una situación como la de Etsy es muy probable que sus stakeholders, en particular los vendedores, salieran a la defensa de la empresa.  Es una empresa muy respetada por la sociedad en el país y orgullo de ser ejemplo mundial de responsabilidad social.  Adicionalmente el modelo de negocio es muy diferente, el comercio no es virtual, anónimo como en el caso de Etsy, es directo de persona a persona.

En el caso de Etsy sus principales stakeholders son sus empleados/dirigentes y sus suplidores y era de esperar que los demás accionistas que compraron la emisión inicial sabiendo de la estrategia de responsabilidad de la empresa. Los clientes son más anónimos y no se preocupan por la situación comercial de la empresa, tienen otras opciones de compra.  Los suplidores deben preocuparse por el futuro de la empresa, pero mientras puedan vender más sus productos mejor.  Son relativamente pequeños y no se preocupan de la responsabilidad social de su intermediario.  Más bien deberían estar de acuerdo con los esfuerzos de los inversionistas activistas en mejorar el crecimiento de la empresa.  Y los demás accionistas parece que no estaban descontentos con la posibilidad de que sus acciones subieran de precio.  Son los empleados y los directivos los que deben tener más interés en la responsabilidad social de la empresa, pero en este caso son los “causantes” de la intervención de los inversionistas activistas y es poco probable que pueden oponerse. Hay poca resistencia de los stakeholders a los cambios que piden los inversionistas activistas.

Un ingeniero senior, al conocer esta situación expresó su opinión elocuentemente: “No estoy llorando, es que soy alérgico al capitalismo”.  Se necesitan muchos como él, comprometidos con el avance de la sociedad, pero también algunos que se preocupen de la brutal realidad del entorno.

En resumen

Es posible para una empresa certificada como B-corp o aun una empresa con fines de beneficios, compatibilizar sus objetivos sociales con los financieros de cotizar en bolsa. Pero su gestión debe ser al mismo nivel o superior al resto de las empresas que cotizan en bolsa, porque no solamente compiten con éstas en los mercados de capitales sino que además deben poder cumplir con sus objetivos de excelencia en la sostenibilidad social y ambiental. 




[i] Etsy es un mercado virtual y físico de bienes no industrializados (artesanía, arte, etc.) que junta compradores y vendedores, muchos de los cuales son artistas apoyados por la empresa, que se organizan para vender sus productos a través de la plataforma de Etsy.  También participan empresas de manufactura que apoyan a los que venden sus productos.

[ii] En su debut en bolsa la acción se comportó mejor que algunas de las empresas altamente esperadas como Facebook y Alibaba (el Amazon de China).  Subió más del 80% en el primer día de cotización (a mediados de mayo cotizaba a un 20% superior al precio de salida).  

[iii] Un excelente artículo sobre la situación de Etsy se puede leer en The Barbarians Are at Etsy’s Hand-Hewn, Responsibly Sourced Gates.


domingo, 3 de septiembre de 2017

La responsabilidad de los medios de comunicación en tiempos de crispación


El carácter es, a largo plazo, el factor decisivo en la vida tanto de las personas como de las naciones.
Theodore Roosevelt, Presidente EE.UU.


Cuarto Poder o no cuarto poder, los medios de comunicación ejercen un gran poder en la sociedad y con el gran poder vienen grandes responsabilidades.  Ha pasado la etapa en que los medios de comunicación se limitaban a llenar sus espacios audiovisuales con información que consideraban de interés para el público, que les podría atraer más audiencia y en consecuencia mayores ingresos. Pero en tiempos de crispación, de división, de antagonismo tienen una responsabilidad acentuada ante la sociedad. 

Son uno de los principales instrumentos, junto con la educación formal e informal, de la formación del carácter y opiniones en las personas y tienen una responsabilidad de formar conciencia entre los ciudadanos de su responsabilidad de contribuir a una sociedad más armónica y próspera. 

Hoy en día todos los ciudadanos están expuestos a decenas de medios de comunicación, y se ha demostrado que cada vez más los seleccionan de acuerdo a sus prejuicios, seleccionan aquellos que les dicen lo que quieren leer o escuchar, que dicen buenas cosas de los amigos y malas de los enemigos, ya sea en política, en sociedad, o en deportes.  

Con la proliferación de los medios, no es difícil encontrar muchos de ellos que satisfacen nuestros prejuicios, lo que lleva a una segmentación creciente de la sociedad, en la que cada uno profundiza y dogmatiza sus opiniones, sin querer enterarse de otras opiniones o versiones de un hecho.  Ello nos está llevando a una sociedad cada vez más polarizada, con mayor nivel de crispación en la que se hace más difícil trabajar juntos por una causa común.  Un medio para cada uno y cada uno por su cuenta. Y los medios pueden y deben hacer algo para atenuar esta tendencia perversa

Por otra parte, ante la facilidad y el bajo costo con el que se puede diseminar información, y el avance de las redes sociales, están proliferando medios para satisfacer todos los gustos.  Estas facilidades implica que muchos de estos medios no se sienten en la necesidad de ejercer el profesionalismo ético de los medios tradicionales y tengan “libertinaje de prensa”.  Hay medios no solo de chismes, sino de calumnias, de noticias falsas o sesgadas a favor de una posición determinada, que el grueso de la población es incapaz de distinguir. 

Con la presión cada vez mayor en la vida cotidiana para subsistir hay menos tiempo para hacer constataciones de informaciones.  Es más fácil retuitear la información que verificarla.  “Si lo leí en el periódico, o lo escuché en la radio, o lo leí en internet debe ser cierto”.  Esta situación está llevando a una población segmentada, mal informada, indiferente.

Y ante las debilidades institucionales tanto de gobiernos como de empresas como de organizaciones de la sociedad civil y del sistema judicial, los medios tienen la responsabilidad de delatar e investigar comportamientos irresponsables de estos actores, los abusos del gobierno, empresas, sindicatos y ONG, las ineficiencias, la corrupción, etc.  Tienen que ejercer no solo el poder sino además aprovechar la percepción que puedan tener de imparcialidad para ser creíbles.

Y es aquí donde entran los medios que quieren ejercer su responsabilidad ante la sociedad, poniendo su poder a su servicio. Estos medios deben buscar coberturas balanceadas, poniendo los diferentes puntos de vista sobre la mesa, analizando sus consecuencias para la sociedad.  Deben aprovechar para suplementar, desinteresadamente, la educación del público.  Pero esto es muy complejo porque son muchos los medios que tienen ideologías políticas y sociales y grandes presiones para aumentar la audiencia. 

El público prefiere una telenovela o un partido de futbol que ver un programa donde se debaten aspectos críticos para la ciudadanía.  Prefiere leer chismes de la sociedad o el sufrimiento de algunos.  Pero ello no obsta para que la telenovela no aproveche para promover valores o que la narración del partido critique y denuncie a los tramposos en vez de ensalzar el penalti que el “vivo” logró para su equipo, o para que se destaquen miembros de esa sociedad que contribuyen a su avance en vez de ensalzar a los que se aprovechan de los incautos.

Sería deseable pero utópico, que fueran todos los medios los que ejercieran su responsabilidad ante la sociedad, pero por lo menos los líderes deben dar el ejemplo. 


O consideremos líderes a los que dan ejemplo.


domingo, 27 de agosto de 2017

Mis diez artículos sobre RSE que han tenido algún impacto



Aunque es muy difícil saber si uno de mis más de 400 artículos en el blog ha tenido impacto, hay algunas indicaciones que me hacen pensar que algunos han tenido un impacto tangible, entendiendo por impacto que han contribuido a cambiar el comportamiento de empresas o instituciones hacia una mayor responsabilidad empresarial o que han estimulado a personas a ejercer su poder civil en fomentar esa responsabilidad.  Claro está que son mis percepciones de impacto ya que no tengo evidencia que resista argumentos en una corte.  El lector posiblemente tendrá su opinión al respecto si conoce algunos de estos artículos y a lo mejor sabe de otro artículo que pueda haber tenido algún impacto.

En orden cronológico de publicación estos son:

            20 de mayo del 2010

Este fue el último de una serie de artículos sobre el otorgamiento de Premios del GRI al mejor informe de sostenibilidad.  El primero de los artículos dio lugar a una explicación del GRI.   El impacto de estos artículos es tangible ya que después de las críticas vertidas se dejaron de otorgar los premios.

26 de enero 2011

El primero de doce artículos críticos sobre el concepto de Creación de Valor Compartido (CVC) y su inferioridad con respecto al de Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) (RSE y creación de valor compartido: Mis artículos (actualización a mayo 2017)).  Sin duda el concepto de CVC seguirá siendo popular por las razones que expreso en algunos de esos artículos ya que hay una industria de consultores que la explota y no querrá perder su fuente de ingreso.  El impacto percibido del artículo está en la difusión lograda entre los profesionales de la RSE que creo entienden mejor ambos conceptos en parte como consecuencia de los artículos y por ende pueden haber contribuido a refinar la implementación de la RSE.  Es el artículo más leído de mi blog, 3 veces más que el que le sigue (basado solamente en las cifras de lectores del blog, no incluyendo lectores en otros medios que han reproducido este y otros artículos sobre CVC).

            26 de mayo del 2013

El artículo analizaba los resultados de los premios a las mejores prácticas en RSE que la Red Española del Pacto Mundial otorgó en el 2013.  Ante los sorprendentes resultados de analizo la metodología encontrándose serias deficiencias.  Se recibieron explicaciones de la oficina, pero que no validaban la metodología.  El artículo tuvo un impacto tangible ya que dejaron de otorgar los premios, aunque como en los demás casos mencionados aquí es posible que hubieran otros factores que influyeron en esa decisión.

            28 de diciembre del 2014

El artículo analizaba las deficiencias metodológicas de la primera edición de un ranking mundial de supuestos líderes en RSE.  Los resultados, como predecíamos, fueron un fiasco y el ranking dejo de publicarse.  Es posible que otros factores influyeran, pero en mis intercambios con los autores pude constatar que concordaban con mis críticas.

            25 de septiembre del 2015

En este artículo destilábamos las lecciones aprendidas después de analizar los problemas en múltiples premios a la responsabilidad empresarial.  Si bien es muy difícil atribuirle al artículo cambios a algunos premios, hemos recibido comentarios sobre lo oportuno del artículo y constatado la evolución de algunos premios hacia evitar los errores que comentaba el artículo.

            27 de marzo de 2016

El segundo artículo donde analizaba la estrategia de Nestlé de creación de valor compartido y que muestra que es inferior a una estrategia integral de responsabilidad ante la sociedad y que su visión oportunista, pero miope, conlleva a destrucción de valor para la sociedad.  El impacto percibido de este artículo se basa en que pocas semanas después de su aparición en la versión en inglés en TriplePundit, Nestlé emitió un comunicado de prensa explicando su estrategia de CVC y defendiéndose de aquella acusación (sin mencionarla directamente).

            24 de junio del 2016

Poco después de su publicación (en la versión en inglés en TriplePundit) recibí varias comunicaciones del Director Ejecutivo del GRI para discutir el asunto (lo que lamentablemente no se concretó) y también poco después el Director del GRI y la Directora del Sustaianbility Accounting Standards Board publicaron varios artículos conjuntos defendiendo la colaboración entre ambas instituciones en el futuro desarrollo de los estándares y la ausencia de competencia entre ellos.

            18 y 26 de junio del 2016

Los dos artículos analizaban la comunicación sobre el lanzamiento de la primera memoria, correspondiente al 2015, de Abanca y su contenido.  Destacaba exageraciones y engaños en la publicidad de la memoria y exageraciones, inconsistencias y carencia de enfoque en la memoria.  Los artículos parecen haber tenido impacto por cuanto la edición del 2016 y su publicidad corrigieron buena parte de los problemas mencionados.  De nuevo, como en otros artículos mencionados aquí es muy posible que otras personas e instituciones influyeran en el cambio de enfoque.

            25 septiembre del 2016

Último de una serie de artículos sobre rankings de empresas por su supuesta RSE que contiene un extensivo análisis de los problemas metodológicos del ranking, que refleja el conocimiento general que el público pueda tener de la empresa y no sus actividades de responsabilidad ante la sociedad.  El impacto percibido se basa en la atención que los autores le han dado a las críticas aunque el ranking seguirá publicándose ya que es una actividad rentable para la empresa que lo produce, aunque es de esperar que corrijan algunos de los problemas mencionados en futuras ediciones (estaremos pendientes).

Y hay un artículo que debió haber tenido impacto y (aparentemente) no lo tuvo

            22 de abril de 2012

Diario Responsable, en asociación con Sustmeme publica un Ranking de tuiteros “importantes” e “influyentes” en RSE, ahora llamado  “El Top250RSE” basado en medidas relacionadas con su actividad en las redes sociales.  El artículo analizaba la metodología y destacaba sus serias deficiencias para producir lo que decía que producía.  El hecho de que la metodología ha sido revisada en dos ocasiones, para amortiguar alguna de las críticas, da que pensar que algún impacto puede haber tenido, aunque parece que el ranking se continúa publicando y, desde abril del 2017, con una metodología revisada. Decimos “parece” porque no encontramos evidencia de la publicación del ranking en el sitio de Diario Responsable.  Este ranking representa una alianza implícita entre la oferta del ranking, que genera tráfico al sitio, y la demanda de los que componen la lista, que están interesados en pertenecer y presumir de estar en el Top250 de la RSE.  Esto puede asegurar su continuidad. El suscrito publicó además un artículo (un poco sarcástico) sobre qué hacer para subir en ese ranking (¿Quieres subir en los rankings de RSE?)