domingo, 11 de junio de 2017

La economía circular: ¿Innovación o reciclaje?


A los atenienses les gustaba oír nuevos discursos pero sin tomarlos en cuenta.
Lo que querían era tener cosas nuevas de que hablar.
St. Juan Crisóstomo, Arzobispo, 349-407

¿Otra nueva economía? En un artículo anterior sobre la Economía Azul (¿De qué color es la economía?: Nel blu, dipinto di blu) ya comentábamos la proliferación de ideas relacionadas con la sostenibilidad empresarial bajo el nombre de “economías” y ésta de la Economía Circular es otra de ellas.  Ya son más de 20 nombres de “nuevas economías” en mi colección.  

Se han publicado muchos artículos y panfletos sobre la Economía Circular, EC, pero la inmensa mayoría son apologías, se limitan a describir lo que pretende ser, sus beneficios, ventajas, potencial, etc. pero muy pocos, o ninguno, analiza el concepto críticamente, su viabilidad práctica y las condiciones bajo las cuales puede hacer una contribución apreciable a la sostenibilidad del planeta. En este artículo lo analizamos críticamente y en particular discutimos su posible valor agregado al universo de ideas sobre sostenibilidad.  Esperamos que con ello se mejore la efectividad del concepto.

El concepto de la Economía Circular ha adquirido mucho auge en los años recientes, gracias a la intensa promoción de la Fundación Ellen MacArthur, fundada en 2010, por Ellen MacArthur, marinera, honrada como Dama del Reino Unido por su hazaña de ser la primera persona en circunnavegar el globo en solitario (lo de la circunnavegación debe haber inspirado el uso de la palabra “circular” para describir la economía que propone).  La Fundación cuenta con amplios recursos ya que tiene como socias a empresas como Google, Unilever, Renault, Nike, Phillips, entre otras.  La Fundación se dedica a promover el tema, como think thank, con publicaciones y conferencias pero no tiene actividades de producción física.  Es una institución sin fines de lucro que se financia a través de los programas que ejecuta con sus socios y miembros y de donaciones de otras instituciones.

¿Qué es la economía circular?

La Fundación no describe lo que es la EC en base a una definición concisa y clara, más bien la describe en base a un contraste con lo que consideran el modus operandi actual.

“Mirando más allá de sistema industrial extractivo actual de “tomar, hacer y desechar”, la economía circular es restaurativa y regenerativa por diseño.  Basándose en innovación sistémica, persigue redefinir productos y servicios para erradicar el desperdicio, minimizando los impactos negativos.  Apuntalado por una transición a las energías renovables, el modelo de la economía circular construye capital económico, natural y social.” (énfasis añadido).

En lenguaje más sencillo, la EC persigue el diseño de productos y servicios que permitan la minimización del consumo permanente de insumos, ya sea ahorrando su uso o recuperando y/o reusando la mayor cantidad posible.

El gráfico con que lo tratan de explicar es muy elaborado y relativamente complejo para un concepto relativamente simple y hasta podríamos decir que obvio.  Es el gráfico típico diseñado por un consultor.  No lo comentaremos para no alargar la discusión pero el lector interesado puede consultarlo en el sitio de la Fundación Ellen MacArthur.  Solo lo reproducimos como ilustración.



¿Es esto un concepto novedoso?

La EC es la misma idea ya expresada en la propuesta de Cradle to Cradle (de la cuna a cuna), CC, presentada en el  2002 en el libro Cradle to Cradle: Rediseñando como hacemos las cosas de la cuna a la cuna, por William McDonough y Michael Braungart.  La base de la propuesta es que el diseño de productos y procesos de manufactura deben hacerse de tal manera que permitan la minimización de los insumos y su reutilización al terminar su vida útil.  Wikipedia tiene una descripción simple pero ilustrativa del concepto:

Propone un cambio radical en la producción industrial: un cambio de los esquemas de “cuna a tumba” por uno de “cuna a cuna”.  Sugiere que los esquemas de “reducir, reusar, reciclar” perpetúan la estrategia de “cuna a tumba” y que se necesitan más cambios.  El libro desestimula el “downcycling” para estimular la manufactura de productos con el objetivo de “upcycling”, con una visión basada en el ciclo de vida del producto…..Después que los productos han alcanzado el fin de su vida útil se convierten en “nutrientes biológicos” o “nutrientes técnicos.  Los biológicos son materiales que pueden reentrar en el medio ambiente, los técnicos son materiales que permanecen en ciclos industriales cerrados.

De nuevo, en términos simples, se propone que el diseño mismo de los productos y procesos se dirija a la minimización de los insumos necesarios y la maximización de la recuperación y reutilización de los que han sido usados, lo que va más allá del reciclaje de algunos de los insumos utilizados o de los productos producidos, que es lo que se hace en el mejor de los casos.

No solamente los conceptos son iguales sino que además la EC se copia el lenguaje del CC. La EC pretende cambiar el modelo actual de “tomar, hacer y desechar”, que el CC había llamado “reducir, reusar, reciclar”.  Los conceptos, expresados en el libro, de Cradle to Grave y Cradle to Cradle han sido apropiados por los promotores con los nuevos nombres de “economía lineal” y “economía circular”.  

¿Es la EC un concepto novedoso?  ¿Cuál es la diferencia entre la propuesta del 2002 de Cradle to Cradle y la de la Economía Circular?  ¡Mercadeo!  Los autores del libro original no tenían a su disposición los recursos monetarios ni informáticos para promover más ampliamente el concepto.  La Fundación cuenta con el apoyo de grandes empresas que se benefician, en su reputación, de estar asociadas con el concepto de la economía circular. Y la Fundación es muy efectiva en la promoción del concepto y aprovecha la sed de nuevas ideas que tienen muchos de los encargados y consultores en sostenibilidad que ya están aburridos de la RSE.  La oportunidad ha sido mucho más propicia para la EC que para su predecesor la CC.

¿Una economía circular o pedazos de un círculo?

En principio un círculo no tiene ni comienzo ni fin.  Pero en la EC cualquier pedacito de curva se extrapola como si fuera todo un círculo.

Como ejemplo de esto podemos poner el ganador y el segundo lugar de los premios Circulares del World Economic Forum (los que organizan la cumbre anual de Davos).  El ganador es Biolektra, una empresa que ha desarrollado una tecnología el tratamiento de basuras, en gran escala, sin necesidad de segregar sus componentes, produciendo subproductos como plásticos, vidrios, metales, materiales de construcción, fertilizantes y combustible para generación de energía. El segundo premio fue para BlackBear empresa que desarrolló una tecnología para extraer negro de humo (substancia química) de las llantas usadas, contribuyendo a reducir el problema del desecho de estas llantas y a reducir la necesidad de producir este insumo con el uso de combustible fósiles.  Ambos ejemplos son dignos de encomio, son innovadores y contribuyen a la sostenibilidad del planeta.  Pero, ¿no son estos ejemplos tradicionales de eco-eficiencia? ¿Son circulares o son partes de un círculo? La producción del negro de humo es estrictamente lineal, si bien usa desechos y evita el consumo de combustibles fósiles.  Excelente eco-eficiencia, menos contaminante.

Los mismos ejemplos que pone la Fundación en su sitio internet son igualmente significativos.  Sin entrar en mucho detalle baste mencionar algunos:

  • ·       Toast Ale que produce cerveza agregando pan duro a los ingredientes tradicionales.
  • ·       Utilización de vidrio triturado como ingrediente en la producción de cemento.
  • ·       DLL, una empresa que separa la parte mecánica (cabina, motor) de la parte médica (con mayor vida útil) de las ambulancias a desechar y reutiliza esta última parte en ambulancias nuevas.
  • ·       Toronto Tool Library, una “biblioteca” de herramientas que son prestadas a sus miembros.


Reciclar agua es catalogado como economía circular, la producción de biodiesel utilizando residuos de la producción maderera es economía circular, usar papel reciclado es economía circular, reciclar las latas de refresco y volverlas a utilizar por la empresa es economía circular, el extraer energía de los desechos es economía circular, el procesar agua de desechos para volverla a utilizar y de paso extraer algunos materiales útiles del sucio (bacterias, componentes inorgánicos, etc.) es economía circular.  Que Coca Cola compre frutas en los mercados locales en India es economía circular, ¿o es responsabilidad social y sentido común?  Pareciera como si todo se pudiese calificar como economía circular.

Algunos recordarán que había una época en que para comprar el refresco en una tienda de abarrotes había que llevar la botella vacía del refresco anterior o comprar la botella además de su contenido.  La economía circular era algo natural.  El lector puede sacar sus propias conclusiones sobre la “circularidad” en estos ejemplos  ¿Es lineal o circular? ¿Es algo novedoso o es el mismo perro con distinto collar?

Quizás porque la EC está en sus relativos comienzos todos se quieren subir en el tren no sea que los acusen de no estar en lo más novedoso.  Lamentablemente, como en los principios de todas nuevas ideas, se suben ideas legítimas e ideas no tan legítimas.  Llegará un momento de que habrá que desenmascarar a los falsos profetas, como hacemos ahora con los que abusan de la RSE (greenwashing).

Economía Circular y RSE: ¿superior, sustituto, parte?

En este entorno de fatiga con el concepto de responsabilidad social de la empresa, donde hay una amplia confusión entre su objeto y su (imperfecta) implementación, muchos especialistas y sobre todo consultores, están ávidos de tener nuevos conceptos, que supuestamente superen los “problemas” de la RSE. Es más glamoroso presentar al Consejo una propuesta de economía circular que de RSE.  ¿Irías a otra conferencia de RSE?  ¿Irías a una de Economía Circular? ¿Comprarías otro libro de RSE?

Las instituciones y personas que organizan conferencias, hacen consultorías o escriben libros ven como cae la demanda si sus productos o servicios se refieren a RSE, o sostenibilidad, o de cadena de valor, o  eco-eficiencia, o a reciclaje, o a términos semejantes.  Hay que inventar algo nuevo para estimular la demanda. Y hacer parecer el concepto de EC como superior a más innovador que la RSE/sostenibilidad.  Estos son los principales promotores de la EC. También es de destacar la visibilidad que le dan a la idea al tener empresas reputadas entre sus promotores.  Y han logrado que muchas instituciones organicen premios a la circularidad. 

Así como en la RSE el objetivo es contribuir al mejoramiento de la sociedad, los instrumentos son las acciones de las empresas, las políticas públicas y las acciones de la misma sociedad, en la economía circular el objetivo es el mismo pero el foco está más en la política pública y en la coordinación entre todos los actores, que no obstante deben ser implementadas por las empresas y los miembros de la sociedad.  Es el punto de vista que es un poco diferente, en el primer caso lo podríamos categorizar aquel mejoramiento de la sociedad como una agregación de acciones individuales de empresas e instituciones y en el segundo se logra con un desagregado del colectivo (economía) a acciones individuales de empresas e instituciones.  Uno es más de abajo hacia arriba y el otro de arriba hacia abajo y ambos son necesarios y complementarios.  Pero solo es circular si se mira y se logra en el agregado, cada acción es linear y, a veces, parcialmente circular.  Si juntamos suficientes líneas podemos formar un círculo, aunque no sea completamente redondo.

Ante esta situación son muchos, los que no entendiendo ni la EC ni la RSE, presentan la EC como substituto o concepto superior a la RSE. Pero los que si entienden ambos conceptos y sus implementaciones entienden que la EC es una de las múltiples facetas de la RSE, enfatizando la medioambiental.

Y es claro que ni es superior ni es substituto ya que la EC ignora los temas sociales y de gobernanza, preocupaciones fundamentales de la RSE.  La EC es un concepto básicamente medioambiental.

¿Añade algo la Economía Circular?

De la discusión precedente se puede deducir que la EC es una idea que añade poco a lo que ya ha sido propuesto por otros.  Una contribución es resucitar y reafirmar los conceptos de Cuna a Cuna, CC, por la mayor difusión que aquella está teniendo y el momento en que el entorno está mucho más sensibilizado sobre la problemática que hace quince años y está ávido de ideas “nuevas”.  Pero sí es de reconocer que el concepto de CC, y por derivación el de EC, pone un énfasis potencialmente muy efectivo en el diseño de productos y en procesos que minimicen el consumo final de recursos naturales. Sí, es más que reciclaje, es la prevención o reducción, ex ante, de la necesidad de reciclaje.

En principio, como su nombre de “economía” lo indica, deberían ser propuestas sistémicas a nivel de la economía, que se desagregaran a nivel de acciones individuales.  Pero por ahora siguen siendo propuestas a nivel de proyectos, productos, de empresas, que supuestamente la economía debe agregar y hacer “circular”.   Los ejemplos que hemos comentado son ilustrativos de este enfoque que podríamos llamar caso por caso.  Y caso por caso no es circular.

Donde algunos pueden alegar que la EC tiene un valor agregado es en los esfuerzos recientes de promover entre las demás partes, gobiernos y sociedad civil, que emitan leyes y regulaciones pertinentes para facilitar la circularidad de los procesos productivos de consumo y disposición final.

Y es aquí, en lo sistémico, donde está su mayor potencial y ya hay buenos intentos a nivel de ciudades, donde los gobiernos locales amplían su mira basándose en estas ideas.  Por ejemplo, Peterborough, una ciudad de 200.000 habitantes al norte de Londres ha decidido incorporar la circularidad a su ADN y aspira a funcionar como un auténtico ecosistema, cerrando los "flujos" del agua, de los materiales, de la energía o de la alimentación, con proyectos como "Food Cycle", pretende acabar con el problema del despilfarro en el Reino Unido. Forma parte de la red de ciudades circulares de la Fundación Ellen MacArthur, de la que forman parte Londres, Paris, San Francisco, Singapur, entre muchas otras.  Pero el lector puede ver las iniciativas en detalle para ver si los proyectos son, en efecto, más que reciclaje (ver Más allá del reciclaje).

Es posible que el futuro se encuentren la EC y la economía del compartir (automóviles, habitaciones, herramientas, personal, expertos, software, etc.), para una etapa superior en la mejor utilización de los recursos naturales y humanos.

¿Cómo cerrar el círculo?

La mayor contribución de la EC a la sostenibilidad está en su visión más amplia, de conjunto, más allá del enfoque en empresas o proyectos individuales, como podría alegarse para la RSE. Difícilmente cada uno, tomado por separado, puede cerrar un círculo.  A lo mejor una empresa o proyecto recicla algo, pero es muy posible que también produzca desechos o subproductos que no pueda utilizar ella misma pero que si lo pueden hacer otras empresas o inclusive aquella empresa utilizar los de estas.  Para cerrar el círculo se tiene que involucrar a muchas otras empresas, proyectos, instituciones, personas, gobiernos, etc. Para que sea verdaderamente un círculo hay que llevar las acciones a nivel de la economía como un todo para luego desagregar.  Lamentablemente la EC, quizás para simplificar, se vende a nivel de empresas y proyectos, en líneas más o menos curvas, en pequeños círculos, aunque hay intentos más integrantes en los ejemplos mencionados de las ciudades.

La implementación a nivel individual es lo que se ha venido haciendo desde hace mucho tiempo.  Nos hace falta el liderazgo a nivel agregado.

La economía circular: ¿Innovación o reciclaje?

El título del artículo tiene un doble sentido.  Por una parte se puede interpretar como una pregunta de si la EC es una idea innovadora o si es un reciclaje de ideas anteriores.  Por la discusión precedente se puede concluir que no es una innovación, es un reciclaje de ideas ya desarrolladas, aunque todavía estén lejos de ser implementadas, y se requiere de continuas propuestas y llamadas de atención, lo que la EC hace.  Cuando se logre implementar el concepto a nivel de “economía”, más allá de proyectos o empresas individuales si constituirá una innovación conceptual.

Por otra parte la pregunta se puede interpretar en el sentido de si la EC propone innovaciones en la manera de encarar la producción de bienes y servicios o si se limita a proponer el reciclaje tradicional de recursos.  De nuevo, de la discusión precedente vemos que es más lo segundo, una mejor utilización de los recursos, pero con visión más amplia del problema, lo que para su implementación conllevaría, en muchos casos, innovaciones en los diseños de los productos y sus procesos de producción para reducir la necesidad del reciclaje.  Y esta es su mayor contribución en su actual aplicación (pero que ya lo hacía, con menos éxito, la CC).

Y para que esta contribución se logre es necesaria la colaboración de las políticas públicas, que estimulen la colaboración entre gobiernos y empresas y de estas entre sí.  La política pública puede además contribuir a nivelar el terreno de juego si fuerza a todas las empresas a ciertas acciones, por ejemplo a través del establecimiento de estándares de eficiencia y de consumo de recursos (electricidad, materiales, agua, etc.). [i]

Se ha hablado mucho de que la presión por la responsabilidad empresarial llevaría a la innovación, crearía nuevas áreas de negocios, nuevos productos, estimularía la innovación.  Que en efecto lo hace para las empresas que son más avezadas y que operan en mercados más competitivos.  Ahora se supone que es la EC que es sinónimo de innovación.  Es innegable que la EC puede conducir a nuevos productos, nuevos y mejores procesos, pero todo depende quienes están involucrados más que del concepto mismo.  En mercados competitivos y sociedades exigentes ninguna empresa puede prosperar haciendo y vendiendo lo mismo de siempre.

En resumen

Mientras se aplique a nivel de empresa o proyecto la EC añade muy poco a las ideas y conceptos ya establecidos en la promoción de la sostenibilidad, salvo que reitera y divulga más efectivamente los conceptos de CC.  Su mayor contribución vendrá cuando se adopte una visión holística y las acciones individuales (líneas, semicírculos y pequeños círculos) se junten para formar círculos, a nivel de la economía, donde se mejore la efectividad de la eficiencia.

Medio en serio, medio en broma

Y siendo la EC un concepto que para algunos quiere suplantar a la RSE, aunque sea una parte de esta, se parece mucho a la Creación de Valor Compartido y es oportuna la pregunta: ¿En que se parecen la Economía Circular y la Creación de Valor Compartido? Lo analizaremos en un próximo artículo.





[i] Esto es lo que en gran medida es la estrategia de la Unión Europea para la Economía Circular. Ver el excelente resumen de Forética en El paquete de Economía Circular: avances y próximos pasos.





sábado, 10 de junio de 2017

¿Por qué rechazan la filantropía de Amancio Ortega?


El hombre que muere rico muere desgraciado.

El único propósito de ser rico es para poder donar el dinero.

Andrew Carnegie, 1835-1919.

En España se está dando una situación relativamente insólita en los anales de la filantropía.  La Fundación Amancio Ortega, financiada con las donaciones del principal accionista de Inditex (Zara es su marca más conocida) decidió en marzo del 2017 donar 320 millones de euros para la mejora del equipamiento hospitalario en la prevención y tratamiento del cáncer en la sanidad pública del país.

Pero las manifestaciones de aprobación se han visto opacadas por la oposición de algunos grupos gremiales y algunos políticos populistas


………..Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón, que mostró su desacuerdo con este donativo ya que consideran que no es necesario "recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad" para financiar la sanidad pública. Otras asociaciones, como la de País Vasco, la de Galicia o la de Canarias, además de la federación que agrupa a estas y otras asociaciones, también se mostraron en contra de la donación. (énfasis añadido).

Añadieron que esta comunidad autónoma no tiene que aceptar ningún gesto similar y "menos aún de quien, siendo el mayor accionista de una de las mayores empresas y fortunas personales del Estado, tendría que demostrar no su filantropía sino su obligación de contribuir al erario público de forma proporcional a sus beneficios y en la misma proporción que el resto de los contribuyentes" (énfasis añadido).

Y el diario Libertad Digital reportó que un líder local de un partido político: 

“….calificó la aportación de "limosna" y preguntó a la presidenta del Gobierno balear si consideraba que las "limosnas de los millonarios" eran "la solución a la falta de financiación”. Y aseguró "no estar en contra" de la donación, pidió que se "cuestionase" de dónde "procedían estos fondos", en referencia, añadió, a las críticas por "explotación laboral" y "competencia desleal" que recibe Inditex. Son "donaciones de empresas que podrían tener beneficios de dudosa procedencia", insistió. (énfasis añadido)

No obstante a pesar de estas críticas catorce gobiernos autonómicos han aceptado la cuota parte de las donaciones que se le han ofrecido y firmado acuerdos para su utilización (por el bienestar de mi familia, espero que el gobierno balear sí acepte la donación). [1]

Financiación fiscal vs. Filantropía

Analicemos estas aseveraciones.  En la forma en que están expresadas parecen tener un alto contenido político de rechazo a la intervención del sector privado en la sanidad pública, reflejan un populismo político más que el interés en el bienestar del “pueblo”, lo que posiblemente les impide analizar la situación desapasionadamente.

Debemos enfatizar que este análisis que estamos haciendo parte de muchos supuestos ya que no tenemos toda la información necesaria para justificarlos, pero el lector puede incorporar su conocimiento del caso y hacer el análisis respectivo si éste le parece deficiente:

  • ·   Suponemos que si las Comunidades Autónomas firman el convenio de utilización de los recursos deben haber tomado las previsiones del caso para usarlos dentro de sus planes de sanidad pública y no deben haber aceptado interferencias de la Fundación en la utilización de los recursos más allá de los términos generales de destino y utilización eficiente y efectiva.
  • ·    Entendemos que los recursos son utilizables para inversiones en equipamiento y no para cubrir gastos corrientes de personal mantenimiento, alquileres, etc. que son financiables con recursos fiscales, gastos que suelen ser incurridos con poca eficiencia.
  • ·       Suponemos que son recursos incrementales, adicionales, no sustitutivos de los recursos fiscales ordinarios de la Comunidad y del país.
  • ·       Suponemos que el Sr. Amancio Ortega y su Fundación cumplen con la legalidad fiscal y no evaden ni eluden impuestos.  Si este no fuera el caso, las instituciones correspondientes deberían denunciarlo ante las autoridades.  Si saben que los recursos son de “dudosa procedencia” que lo demuestren y denuncien. Es su responsabilidad ante la sociedad.
  • ·       Suponemos que los críticos tienen la opción de no comprar productos de Inditex si creen que han sido elaborados en condiciones de "explotación laboral" y "competencia desleal" y, si tienen pruebas de ello, es su responsabilidad como representantes de los ciudadanos presentarlas y denunciarlas ante la opinión pública y las autoridades. Es su responsabilidad ante la sociedad.
  • ·       Suponemos que la sanidad pública de España no está en un nivel óptimo y que su eficiencia y efectividad pueden mejorarse con mayores recursos.
  • ·       Suponemos que los recursos fiscales para cubrir las necesidades de la sanidad pública no son suficientes para la modernización del equipamiento en el tratamiento y prevención del cáncer, entre otras necesidades.
  • ·       Suponemos que los recursos fiscales que se usan para financiar la sanidad pública provienen de todos los ciudadanos españoles y que si alguno de ellos decide contribuir a financiarla la sanidad mejorará o bien se podrán destinar los recursos fiscales liberados por esa donación a otros aspectos más urgentes de la sanidad, en particular reducir las largas listas de espera.  Y si todo fuera perfecto en la sanidad española, la contribución de la Fundación podría llevar a reducir el gasto público en sanidad y por ende reducir la carga fiscal sobre todos los ciudadanos. Sería un subsidio fiscal de la Fundación a los ciudadanos españoles.
  • ·       Suponemos que la prioridad de los gobiernos, central y regionales y de los políticos que nos representan es el bienestar de todos los ciudadanos y no sus intereses personales (querido lector: puede reírse)
  • ·       Suponemos que estas contribuciones no son una limosna que, según la RSE es “Cosa, especialmente dinero, que se da a otro por caridad”.  Esta donación es para cubrir una necesidad pública y para un propósito definido, sin discriminación de ningún tipo.  Bueno, sí, solo cubre enfermos potenciales y reales.
  • ·       Suponemos que esta donación no supone la privatización de los servicios prestados con el equipamiento y que la Fundación no recibirá ingresos por ello.
  • ·       Suponemos que la Fundación y las Comunidades Autónomas rendirán cuentas de la utilización de los recursos.
  • ·       Suponemos que los recursos vienen de la Fundación que se financian con los ingresos del Sr. Amancio Ortega y que tiene muchas otras alternativas de usar su dinero.


Si estos supuestos son correctos es necesario “aceptar, agradecer la generosidad, altruismo o caridad de cualquier persona o entidad" para financiar la sanidad pública porque contribuyen al bienestar de los ciudadanos.

Este caso es un buen ejemplo de la aplicación del consejo de John Wesley (1703-1791), fundador de la Iglesia Metodista, cuando decía: “Primero, gana todo lo que puedas, segundo, ahorra todo lo que puedas. Después dona todo lo que puedas.”

Qué difícil es donar el dinero efectivamente.  Como decía el mayor millonario de la historia de EE.UU., Andrew Carnegie (1835-1919), en el ocaso de su vida: “He resuelto dejar de acumular riqueza y empezar con la infinitamente más seria tarea de una sabia distribución.” [2], ejemplo que está siendo seguido por Bill Gates, entre otros.

Maldito si lo haces, maldito si no lo haces.






[1] De esta situación también se hace eco el diario El País, entre muchos otros, no sólo los diarios de “derechas”.

[2] El suscrito fue beneficiario de la visión de Carnegie al estudiar en el instituto tecnológico que fundó, Carnegie Institute of Technology (fundado para formar a sus potenciales ingenieros, ahora Carnegie Mellon University) con una beca producto de sus donaciones y en algunas de las centenares de bibliotecas que fundó.  Gracias Andrew Carnegie.